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DETERMINACIÓN DE LA NECESIDAD DE UN AJUSTE
DE MOTOR
Los mecánicos experimentados tienen una frase muy peculiar que
dice, "la compresión arriba y el aceite abajo'',
lo que traducido quiere significar que un motor, en buen estado no
debe dejar pasar la compresión al cárter ni que el aceite suba a
la cámara de combustión, todo ello por efecto del desgaste
excesivo de cilindros, pistones y aros.
A simple observación no resulta difícil determinar la necesidad
de un ajuste sin que sea indispensable recurrir a mediciones y
comprobaciones con aparatos de verificación.
Un vehículo Citroen cuyo, extremo o salida del caño de escape
muestre un interior brillante y aceitoso, aún sin funcionar, esa
sola muestra indica que el motor quema aceite. Si se pone en marcha
el motor y se acelera en forma mas o menos enérgica, se verá salir
por el caño de escape abundante humo azul que es debido a la subida
de aceite a la cámara de combustión donde se quema sin
remedio.
Por otra parte los gases de combustión se filtran por las paredes
de los cilindros y pasan al cárter donde contaminan el aceite
haciendo que ésta pierda sus propiedades lubricantes.
Además, fuera le los daños que causa el paso hacia el cárter de
las presiones de combustión, restan potencia al motor y el andar
del vehículo pierde flexibilidad por la pérdida de potencia y es
necesario entonces recurrir con mayor frecuencia a los cambios de
velocidades. Las puestas en marcha se vuelven más dificultosas las
bujías se "empastan" muy a menudo traduciéndose todo
ello en un mayor consumo de nafta y aceite que invalida el prestigio
de vehículo económico y rendidor.
Pero los males citados tienen a su vez otras derivaciones por
cuanto el desgaste no se circunscribe a los cilindros pistones y
aros, sino que está acompañado por otros desgastes de
piezas.
Es necesario pensar que si el motor funcionó durante muchos miles
de kilómetros al punto de llegar a un profundo desgaste, también
han funcionado en esa misma medida los restantes elementos del motor
y será entonces necesario considerar y proceder a verificar el
estado de las válvulas, asientos, guías, balancines, botadores,
varillas impulsoras, etc., luego queda por controlar el embrague,
caja y diferencial, y partes accesorias que no pertenecen al
grupo motriz, pero que deben ser revisadas y tenidos muy en
cuenta.
Todo mecánico debe procurar realizar una prueba dinámica del
vehículo efectuando una salida de cierta duración conduciendo
personalmente, lo que le permitirá tomar nota de las anomalías que
se manifieste en todos los aspectos mecánicos. Esto le permitirá
también dar un veredicto acertado del estado de la unidad y a la
vez no cometer errores en la apreciación del monto de la
reparación y quedar así a cubierto de sorpresas
perjudiciales.
Actualmente no es posible presupuestar basándose en los
síntomas más evidentes. Lo más seguro es desarmar primero y
cotizar después. Esto no significa aconsejar algo nuevo por cuanto
ese aspecto es muy conocido y ya considerado por los mecánicos,
pero que adquiere hoy mayor importancia por el costo de los
repuestos legítimos y las oscilaciones frecuentes de aquellos, lo
que se manifiesta aun más en ésta marca donde las reparaciones se
basan en reposiciones por piezas o accesorios nuevos.
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